MujeR contra MujeR

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sábado, agosto 25, 2007

Sueño azul


Y buscando… y buscando terminé metida en internet, sin saberlo usar, frecuentando chats donde podía hablar… “con relativa tranquilidad”; porque en realidad aquello estaba muy lejos de lo que yo pretendía.

Sin embargo fui conociendo personas maravillosas y otras ni tanto…

Comprendí tantas cosas y entendí que este mundo; esta relación…, no es sencilla. Supe del dolor callado de “tantas” como yo…, supe de las traiciones…, de amores furtivos…, de amores de estación…, amores de playa…, amores de vacación… Supe de amores sacrificados, de los que cruzan mares y fronteras, de los que apuestan todo y todo lo dan … Entendí, de ese modo, que la única no era yo, éramos más… (y no cabe aquí aquello de “mal de todos, consuelo de tontos”… ¡no, señor!!!)

Y en una noche de intenso verano… al otro lado de la línea, a miles de kilómetros, en noche de invierno en el norte… una dulce voz me cautivó. Su nombre…, por ahora, sólo AZUL… así la bauticé… Azul de cielo y azul de mar… Azul de infinito… Azul de paraíso… Azul de tango… de flamenco… de flor perfumada.
Sólo «Jolie» perdida en el aristócrata francés… y así tan bella como la palabra, como la lengua romancera, como el púrpura de sus tiernos labios…
Ella me enamoró… a distancia… ¡cierto!, y como tal, allí quedó, porque a tiempo, y muy a cabalidad, comprendimos que… si bien uno puede jugarse a más de una partida por un amor… también puede morir en ilusiones vanas, y ninguna de las dos queríamos sufrir esa pesadilla. Sin embargo eso tampoco impidió que los días, mientras nos conocíamos, surgiera una llama, una tenue luz… ella acaba de terminar un romance traicionero… yo llevaba dos años queriendo olvidar (no el olvido del odio; sino el olvido del amor)…

Ella… tan tierna y delicada, tan flor de azucena, tan enigmática, tan intelectual, tan bella, tan mujer… siempre lo entendió. Hoy guardo de ella lo que en una noche de azules estrellas me confesó…


¿Sabes “Cristal”?:

Anoche he soñado contigo... soñé que estabas a mi lado por toda una eternidad, para hacerme feliz, y que era la mejor eternidad jamás vivida... la pasábamos de maravilla, había conflictos varias veces, pues es toda una eternidad... pero jamás era aburrida.

Soñé que me pertenecías, que eras completamente mía, y yo siempre tuya... He soñado ya un millón de veces con besarte y llenarte de una pasión que no conoces límites... quizá hoy soñaré con ser tu Amor.


Si supieras cuántas noches, cuántos días he soñado contigo; con rodearte entre mis brazos llenos de deseo hacia ti, pero ni siquiera yo misma lo sé ahora, ha! Es que he olvidado ya cuántas veces he soñado con acariciar y besar tu cuerpo entero, por acercarme furtivamente…, sin que se escuche murmullo alguno…, hasta alcanzar tu ternura, tu pasión.

Pero debo confesar que tengo mucho miedo, algunas veces al despertar, que lleguen a matarme todos los sueños de amor en tu cuerpo... sueños de dicha que vienen de la mano con tus caricias de placer, sí... temo demasiado que al despertar de estos sueños, despierte sin ti... que al terminar de besarte en mi sueño, no sean tus labios los que he besado... de desearte en tantas noches y que no seas tú quien me desee a mí... siento mucho miedo de llegar a amarte tanto en estos sueños sin fin y no encontrar tu amor al despertar.


¿Qué caso tendría escribir todo esto, si soy incapaz de estar a tu lado? Siendo así... supongo que guardaré con llave y mil candados todos mis sueños de estar a tu lado... todos mis anhelos que añoro se conviertan en sueños eternos de felicidad; al despertar cada mañana a tu lado y en un arranque de mis instintos pueda confesarte que Te Quiero..............

Acercándome con cautela a saborear la dulzura de tus labios... anhelando con todas mis fuerzas que esos sueños eternos lleguen cada noche hasta mi habitación y poder ver dentro de la oscuridad tus ojos llenos de luz... la misma luz que me guíe hasta lo más sublime de tu ser, percibiendo, a través de tu piel, la pasión de las caricias... sueños en los que tu mirada refleje el amor que anhelo.... tu Amor....


Sueño empapar mi cuerpo con el aroma de tu piel.

Pero mientras tú te guardes, tan lejos de mí, no me queda más que esperar por la llegada de esos sueños y tolerar la frustración de mi realidad... esa realidad que se ha convertido en una espera lenta de tu amor...

Mi realidad que se ha convertido en un susurro silencioso que te pide que me ames...Una desesperación enajenada que me pide a gritos cambiar mi vida, por un instante de ti... que me grita por no tenerte...

Difícil resulta explicarle a la cabeza y al corazón, las razones de no estar a tu lado... hay algo que les impide escuchar... todo cae... porque de nueva cuenta, vuelvo a cerrar mis ojos e imaginar que estás conmigo en la distancia.

Que mis manos te tocan suave.

Que al extender tus brazos me regalas tanto placer... tanta dicha... en un mero segundo de amor.

Que soy capaz de ver cómo se abren tus labios y escuchar a lo lejos un susurro enmudecido del amor que compartimos.

Ya veo... ahora comprendo que esto no ha sido más que un pensamiento que se ha expandido demasiado... no puedo tenerte a mi lado... Sin embargo se presiente que este pensamiento puede terminar llorando dándome así las razones por las que si no puedo tenerte a mi lado... preferiré entonces... Un sueño sin fin.


Un sueño donde guarde en mis ojos tu mirada.

Un sueño donde se conserven por siempre la dicha y la ternura de tu cuerpo.

Un sueño donde mantener el silencio de mis manos sobre tu piel.

Y a decir verdad... Yo sólo deseo un sueño... solamente uno...

Un sueño donde mi corazón cese de llorar.

Solamente un sueño...

Un sueño en el que pueda… despertar en ti...


Tuya:*A....... sueño

miércoles, agosto 22, 2007

El descubrimiento…

Esta historia no me pertenece,
la encontré una noche buscando cosas de este mundo mío,

me encantó, la copié, la guardé
y ahora la publico
porque me identifico a plenitud
con su autora
(me reservo el nombre)…



Por eso descubrí q’... Dios se había equivocado... él no hizo a Eva para Adán ni Adán quería a Eva... o tal vez sí o tal vez no (no olvidemos el juego de los tal vez)... gran mentira ¡maldita mentira!... Dios me había traicionado... 18 años de mentira… es cuando me digo que debí adorar a Silvio y rezarle los rosarios a él... porque él tenía razón... Eva dejó de ser costilla... Eva nunca fue costilla... Eva sólo quería correr tras el tiempo... Entonces encontré sus ojos... entonces me perdí en sus muslos... Entonces entendí que la magia que buscaba estaba en ella... era ella y no él... y las ansias me carcomían el alma... y sabía que no existía condena en sus labios... y había llegado a mis 20 años... tan magnífica, tan exquisita, tan mujer... tan ella... y sólo ella... ingeniosa y tonta... hermosa y fea... alta y baja... gruesa y delgada... idealista y corrupta... pero era ella... y el laberinto tomaba forma y la salida estaba próxima... ignoraba el mundo al que me estaba entregando...

Mirando el mundo detrás de los cristales

Encerrada en mi mundo lleno de dolor, de silencio, de preguntas inútiles sin respuesta alguna, de soledad y tristeza… un día decidí salir; ¡sí!, pero… ¿salir a dónde, a quién buscar, a quién contarle lo sucedido?...

De pronto vi la luz… ¡sí!!!… sería ella, la fiel amiga de la adolescencia, la que jamás le negó a mis lágrimas su hombro, la que siempre comprendió los dobleces de la vida, la que escuchó por largas horas todas mis complicadas, simples, grandiosas o absurdas confidencias.

No dudé en llamarla y acordar una cita…

Llegué con muchos nervios, sabía que no me juzgaría; pero otra parte de mí temía… y ante la duda, mejor desenmascararla. Así que, cargada de “valor”, empecé la confesión…

Yo: Sé que has escuchado muchas cosas, que las has callado y aguardado este momento. Sé que tu presencia silenciosa en el funeral era más que un grito, más que un abrazo, más que tus cálidas manos dándome palmaditas en la espalda… y te lo agradezco. Sé que has hecho caso omiso de los comentarios (la gente siempre comenta… y cuando el río suena, piedras trae)… pero debo decir…
Amiga: Sí "C", ya lo sé y no tienes que lastimarte por decirlo…

Sólo me dio un fuerte abrazo… el abrazo cálido y sincero que había dejado esperar por largo tiempo.

Amiga: Como otras veces, "C", no voy a juzgarte; sólo quiero que te cuides y seas feliz. Me sigo preguntando porqué Dios permite que pasen tantas cosas en tu vida… Tú debes encontrar la respuesta.
Yo: La amé, "S",… la amé como a nadie en la vida, tuve su vida en mis manos, tuve su muerte en mis brazos y sus ojos sin luz, clavados en los míos, gritando “Te Amo”, “Te espero… allá en el cielo poblado de estrellas, en un mundo donde nos amaremos sin las ataduras de la carne ni el prejuicio del mundo y de su gente…”. Yo la amé… aún la amo, y por ella supe lo que es el amor a plenitud, lo que significa amar hasta morir y más allá de la muerte… Como dice la canción… “Si los muertos aman, aún en la tumba yo he de amarte”.
Amiga: No dudo que viviste un intenso amor; pero ahora tu vida debe continuar…

... Y continuó…

Pero me tocó aprender cosas, hasta entonces, totalmente desconocidas…

1. “Lugar de ambiente”, “salir del clóset”, “activa”, pasiva”, versátil”… ¿qué eran todos estos nombres??? Si en mi mundo todo había sido ¡tan diferente!. Yo sólo amé a una mujer y ya!!!... sin tantos apelativos y sin tantos miedos. <<<>>>… y punto!!!... el resto venía sobrando y no lo necesitábamos, al menos no en el mundo nuestro.
Para mí, mi forma de ser, de amar, de “sentir”, sólo había sido una cuestión única y puramente de SENTIMIENTOS…, de amor…, de gusto…, de pasión. No nació de una necesidad de enfocar afectos, ni en fijaciones de padre o madre dominante. Nació del alma, del sentir; era aquella emisión interna y fuerte que producía en mí la admiración hacia una mujer, en concreto «P», que me cautivó, me enamoró, me subyugó y a quien convertí en mi mundo y mi razón; ¡¡¡por eso simplemente!!!…: por ser MUJER y porque LA AMÉ y LA AMO!!!. No me busqué a mí misma en ella; la acepté diferente de mí, sin que sea mi complemento, sólo para entregarle mi amor, mi pasión. Me gustó porque era MUJER, porque podía conmover mi alma. Más allá de los estereotipos de feminidad, encontré su esencia, su ser…; ese encanto que la hizo… para mí… única en el universo, maravillosa y encantadora.

Y seguí escuchando: “eso es de lesbianas”, “no salió del clóset”, “huele a ambiente”... ¿lesbianas, clóset?, ¿ambiente?... ¡tantos sobrenombres!!!! para un solo sentimiento... mi mundo era simple y sin reglas... no existía clóset ni lesbianas... podía amar a una mujer sin la etiqueta de lesbiana... (aunque no me molesta), sin gastar en un clóset y sin ir a ningún lugar de ambiente, porque nunca hizo falta.

2. Las relaciones lésbicas son siempre muy difíciles… no pueden ser “públicas” y tal vez por ello existe engaño, traición, infidelidad… Alguien me dijo una vez… “si a una mujer le duele tanto la traición del hombre que ama, cuánto más le duele la traición de la mujer que se ama”… ¡Vaya!... de allí de donde procede tan “sabia” filosofía, llegó la cara de la verdad y la experiencia… Esta mujer que amé, con quien me di la “segunda oportunidad” en mi mundo les, fue quien se encargó de ponerme los cuernos mientras juraba amarme. ¿Con qué se pasa esto??? Y yo, que hasta entonces, no sabía de traición, tuve que tragar mil lágrimas en otras mil noches de desvelo. Supe, así, que como ELLA««->P<-»»… ¡ninguna otra!!!


Pero seguiré caminando con mis ventanas entreabiertas, con los cristales limpios y el corazón en pleno vuelo mirando todas las ventanas que cuelan por la mía.

Mientras siga teniendo ventanas,
y las pueda abrir o cerrar,
dejar que entre aire fresco,
gotas de lluvia,
voces lejanas,
mientras mire gente caminando,
y sienta que puedo salir,
gozar de la falta de encierros,
me mantengo permeable,
flexible,
viva.

martes, julio 10, 2007

C bus-k

Frío otra vez!!!. Hoy amanecimos con 9º y eso, en Santa Cruz, es tremendo surazo, algo a lo que no estamos tan acostumbrados.



Pero debo recurrir a la sabiduría de las abuelas... "Manos calientes, amor permanente"... Sí, un amor permanente por el frío. Un frío que enajena mis sentidos. Un frío que me adormece. Frío que descontrola mis sentidos, mis sensaciones todas, me hace esclava de los deseos más sublimes. Frío que me subyuga hasta la gloria.

Me encanta el frío... Y si bien, por naturaleza mis manos son calientes, en los crudos "sures", mi manos y toda mi piel se vuelven una hoguera. Tal vez sea por eso, que mis grandes amores, se vuelven ardiente verano en el invierno.

Y quiero recordar hoy una vieja historia, que al despertar esta mañana a las 8 de la "madrugada" , luego de haber ido a la cama pasadas las 12 y con el viento golpenado mi rostro, me hizo sonreir y no aguanté las ganas de repicar a... donde ahora es verano, pero se vive un invierno más duro que el nuestro.

Un antiguo mensaje de texto rezaba así... "C busk, colcha con tripas, dígase chik ardiente, para calentar un frío sur. Interesadas llamar al 71... Se guarda absoluta reserva". Me reí y 5 minutos después yo recibía mi llamada de... Debe ser el sur (es que me trae mucha suerte)... porque horas después recibí dos llamadas más. No precisamente de..., pero sí de un poco más lejos saliendo del norte.

Sí, sí... en definitiva es el sur...

Después de ver las hermosas postales de la nevada en El Alto, La Paz y el occidente de mi país, quedé cautivada, fuera de mí y volando, o mejor, "esquiando" en otro mundo.

¡Lo dicho!... Siento tan mío este frío cuando estoy pensando en ti. Me recuerda otra nevada con el viento agolpándose en cada rincón, una manos frías (no las mías) y el calor inmenso de mi cuerpo.

jueves, julio 05, 2007

Casi queriendo salir del closet

Pasaron algunos días luego del sepelio, cuando una amiga en común se presentó en mi casa para “consolarme”, buscando las respuestas de lo que desde hacía unos meses era inevitable. El diagnóstico médico nunca fue más lacerante que aquel “sólo hay que esperar”…
Entre cigarros y cafés el diálogo se fue haciendo más candente. Sabía bien las intenciones de “aclarar” temas de herencia o el fin del patrimonio que juntas habíamos construido. La charla no podría terminar de otro modo que el ya anticipado… Esta sería la primera vez que revelaba mi secreto a alguien que no precisamente era, lo que podría llamarse, “una amiga confidente”; pero el dolor estaba allí… en las lágrimas que debieron quedar sepultadas para no levantar sospecha alguna, en la impotencia ante lo incomprensible, ante el gran misterio que envuelve la sombra de la noche y de la muerte…
En medio del coraje y del dolor terminé confesando que ELLA, mi estrella, no fue sólo una “amiga” en el más amplio de los conceptos. Que fue mi pareja, mi novia, mi esposa…, mi AMOR. Que había perdido lo mejor de mi vida y que, lógicamente, me sentía su viuda.
Como es de suponer, en todos estos casos, (por experiencia de otras personas en similar condición) las preguntas de cómo nació nuestra relación o cómo la edificamos en nuestros más de dos años juntas, perdieron sentido para hacer crecer la inmensa curiosidad del morbo que no tiene límite alguno… ¿Y qué hacen dos mujeres???
Vaya… (qué falta de imaginación –y de inteligencia- tendría que decir).
Con una sonrisa irónica, contesté, lo que creí, era la más acertada de las respuestas.
- Pues mira… Cuando dos personas deciden compartir techo, hacer una vida juntas, formar una “familia” (no importa qué tipo de familia, pues todas tienen sus imperfecciones y sus grandes logros) hacen de todo; y nosotras no seríamos la excepción!. Verás, esto es lo que hacen dos mujeres que viven juntas: cocinan y lavan los platos; lavan ropa, la planchan y la guardan en el ropero; cultivan jardines, riegan plantas, cortan flores; barren y trapean la casa; arreglan los desperfectos (como cambiar un foco quemado, por ejemplo), salen a trabajar y unen los sueldos para gastos de mantenimiento y otros gustitos. Nosotras, en particular, íbamos a “karaokear”, al mercado, a una heladería, a comprar ropa, zapatos; planificamos nuestro futuro, pensamos en hijos… Peleamos, discutimos, nos enojamos, nos perdonamos... ¿Acaso, no es eso también lo que hacen todas las parejas?. Compartimos sudores en el trabajo y en el placer. Y no es precisamente que una es la “macho” y otra la “florcita” delicada. Eso es cuestión de la pareja, más allá de si somos activas, pasivas o versátiles (que ya hablaré de ello).
- Sí, sí; ya sé que no quieres escuchar esto; pero es necesario decirlo con pausas para que tú, y otros hetero de mente un poquito más retorcida que la tuya, comprendan que lo único que nos hace diferentes de ustedes es nuestra forma de amar. Ustedes han elegido a un varón (o en su defecto a una mujer) y nosotras siendo mujeres, hemos elegido una de nuestra especie. Y siendo “hombres” elegimos otro varón en nuestro corazón.
- Y, claro; porqué no?, también hacemos el amor, sé que la pregunta es cómo. La respuesta es “como lo hacen todos”. Cuando estás de novia y te casas no podrás desmentir que lo que provoca es andar desnuda todo el tiempo y “hacerlo” en los lugares más insospechados y en las formas que jamás pensaste que se podía realizar esta gratísima práctica.
- Si recurres (sólo un poquito) a tu imaginación, no tendría que decírtelo yo, sino que tú misma podrás concluir lo que quieres escuchar de mí. Y así como tú no tienes porqué contar los detalles de cómo tu hombre te pone en la cama, yo no tengo necesidad de decirte cómo me acosté con mi MUJER.
- Quizás el kamasutra, el cambasutra y hasta el mismo kamasutra lésbico, quedan pequeños a la hora de amarse, de entregarse, de fundirse en un solo ser… Sí, sí, sí… es que también hay penetraciones, y sexo oral, y besos, y caricias, y gemidos de amor y placer. Pero sobre todo hay una gran ventaja, una mujer sabe lo que le gusta y cuánto puede demorar en llegar un orgasmo. Sabe dónde y cómo le gusta ser estimulada para alcanzar aquel clímax en su punto máximo. Por lo tanto, si lo sabe, buscará estimular a su pareja de la manera que tú ni te imaginas. Y eso es una gran fortuna, pues con seguridad, ella se detendrá un poco más hasta hacerte “terminar” a plenitud.
No sé si esta confesión le dejó a mi amiga dudas o certezas, el hecho es que puedo resumir esta conversación con un poema leído hace muchos años… No recuerdo el autor pero aquí lo dejo:

“Entre seno y seno,

¡habían mil besos!,

y una hora infinita”.


Y puedo concluir con el aporte de otra gran amiga… (Con el permiso de *A…, sin rencores, por favor)

“Mis pechos se sienten vencidos de esperarte...
Mis ojos duelen, de tenerlos vacíos de tu imagen...
He perdido el tacto de mis manos, al perder el de tu cuerpo...
De palpar tu ausencia en el aire....
Y no olvido el calor de tu boca....
Me hice sangrar en las palabras de repetir tu nombre...
Mordí mis labios, con sed de poseerte...
Quiero ser tu amante, esta noche...
Prometo encontrar una manera de rescatarte en besos...
Una noche donde pueda quemarme en la sal ardiente de tus labios....
Necesito de tus caricias, necesito tus manos ardiendo en mi piel...
Ámame esta noche...
Inevitable pensar en instantes que tú has sido la dicha del amor que me ha sido negada...
Imposible deshabituarme al ocio de tu carne.......
Ámame esta noche…
Ámame entre furtivos suspiros y oscuros abrazos...
No estas aquí... y mi cuerpo no cesa de buscarte...
Buscando en mis sábanas la humedad de tu piel...
Que mi deseo, cada vez más exigente...
Agobiante, la distancia que separa tu cuerpo del mío...
Mientras que yo...
Quiero hacerte el amor, hasta que navegues en un sueño infinito...
Quiero cumplir en cada beso un divino rito...
Quiero hacerte el amor, hasta mirar por tus dilatadas pupilas...
Y confirmar con ello, que
hacerte el amor... es un arte bendito...
Quiero hacerte el amor... hasta desahogarme en tu lengua...
Madurar en tu boca, hasta florecer en tus besos desahogados...
Observarte completa...
Hacerte el amor, sin penas, sin dolor...
Entregarme a tus caricias tan cálidas, tan fecundas....
Quiero desnudarte a mis ojos... sin prosaicas vestiduras... desnuda de la carne y de los huesos...
Que el reflejo de tu alma llegue a mí...
Que seas mía hasta palidecer las tardes...
Mía, hasta renacer las noches......”

jueves, junio 21, 2007

Ella sería la primera…

Pasaron muchos años después de MT, y si bien hubieron otros besos parecidos, que confirmaban y reafirmaban mi condición, no fue, sino en el trabajo donde encontré la respuesta más contundente de lo que, gustándome mucho, no dejaba de darme más de un dolor de cabeza.
Y es que las cosas simplemente ocurren y ya!, y como tal hay que aceptarlas… “no se puede tapar el sol con un solo dedo”… Así que lancé el anzuelo.


Yo: Mira, y si vienes a buscarme mañana?
PE: Te parece bien a las 7:45?
Yo: Sí está bien porque comienzo a las 8 en punto…

La vi alejarse con mil cosquillas en todo mi cuerpo, con la mente volando a millón y sonriendo por la picardía, ¿yo?, que me considero tan tímida, lanzando puntadas???, ni yo me lo explico hasta ahora.
Con todo lo puntual que ella era y yo con los nervios a flor de piel como asistiendo a la primera cita quinceañera (y de paso bien temprano). Ahí estábamos las dos.


Yo: Y por qué no quisiste pasar?
PE: Porque hace calor y mejor aquí afuera.
Yo: Calor??? Qué exagerada sos!!!

Después supe el porqué del calor en una mañana de junio (es invierno en mi país y aunque en Santa Cruz se siente sólo cuando llega uno de esos “surazos”, no por eso dejan de ser más o menos fresquitas las mañanas de esta estación).
Subí a la movilidad (léase motorizado de dos ruedas) y emprendimos viaje…

PE: Entro a las 8:30, salgo a las 5:30. Regreso a las 2:30 y salgo a las 17:30, querés que venga a recogerte?
Yo: Claro, si podés y tenés tiempo.

Qué estupidez!!!, claro que podía ¡y quería!, y yo más; pero los nervios son los nervios.
Las 5:30 se hicieron largas, pero tan puntual como su reloj, estuvo allí 5 minutos antes. ¡Qué emocionada me sentía!!!. Dimos muchas vueltas por la ciudad hablando, para ser lógicas, del tema en otras personas y qué pensábamos al respecto. Le conté lo que ya me habían contado algunas personita y mi incógnita del porqué a mí.

PE: Es que se sienten muy cómod@s con vos y saben que sós una mujer íntegra, que no te vas a escandalizar, ni denunciar, ni ridiculizarl@s.
Yo: Ah! ¿ ¡! ? (mente en blanco)… luego: ¿y qué querrá decirme??? Se me notará???
(Ay, qué cosa, si las especies se conocen, se atraen, se huelen, se protegen, se aman).
PE: Bueno, el caso es que si tuvieran que botar a algun@s, seremos muchos los que tendremos que irnos.
Yo:¿Cómo?
PE: Eso mismo!
Yo: Ah, sí, ¡claro!... (nervios)

En ese momento no sabía si en verdad sólo quería probar si yo era o no lo que sospechaba, y viceversa, o sólo era una charla más.
Al otro día volvió a repetirse el ritual; pero esta vez el paseo fue más largo y hablamos de otras cosas… Y así se sucedieron los días hasta que una noche llegó hasta mi casa y (para dicha mía) comenzó a llover a cántaros, como suelen ser las lluvias nuestras.

Yo: Así no podés irte, creo que es mejor meter la movilidad (el motorizado) y seguir viendo el concierto de Abba que están pasando en ATB.
PE: No, no puedo, me voy nomás…
Yo: Así no se vale, vós me hiciste quedar la otra noche y ahora es tu turno.

La lluvia no cesó de caer y era más de media noche.

Yo: Son más de las 12, metamos “el motorizado” porque si te vas ahorita te mojás y te enfermás
(ya empezaba a preocuparme su bien estar)
J
ugamos al gato y al ratón (léase “me voy”, “¡te quedás!")... Y se quedó.
Jugando, jugando hablamos hasta el amanecer.

PE: ¿Por qué fuiste a buscarme?
Yo: Quería verte y hablar
(claro que hablamos esa noche, otra vez hasta el amanecer).
PE: Ahora ya es tarde y no te podré llevar.
Yo: No importa, me iré en un taxi.
PE: Pero es que esta zona es peligrosa.
Yo: No puedo quedarme porque necesito fumar un cigarrillo antes de acostarme.
PE: Hummm, dónde tenía uno???. Ah, sí. Aquí, tomá.

Lo fumé y luego me pasó una pijama…

Yo: Esteeeee, pero yo me baño antes de acostarme.
PE: Vení, el baño es éste. Aquí tenés toalla.

Ésa fue la primera vez que dormí junto a ella sintiendo su calor, su respiración…
Así que como “venganza” aquella noche era la mía; pero fue la de ella.
Nos dispusimos a dormir, pues se podía sentir que un surazo (el más fuerte del que tenga noción desde ése día, fue éste) se colaba por la puertas, golpeaba las ventanas. Y nosotras debíamos presentarnos al trabajo en brevísimas horas.
Pero no pudimos dormir… sus tímidos besos parecían gritarle a mi cuerpo que no se detuviera, que prosiga la aventura… Sólo tuve que voltearme y dejar que el calor de aquel inmenso verano de nuestra habitación calentara el frío y crudo invierno. Ardimos entre las sábanas de ése amanecer y empezamos a escribir nuestra historia entre las sábanas de su cuarto y el mío. En cortos y placenteros viajes. En las 24…, 48…, 72 horas que pasábamos juntas. En los más de 365 días x 2 compartiendo el mismo techo.
A ella le entregué mis labios y todo mi ser… ¡La primera, la única! El amor eterno, el amor imborrable……
Una mañana de verano llegó mi invierno. Ella cerraba sus ojos a la luz de este mundo prometiéndome brillar en el cielo que tantas veces contemplamos juntas maravillándonos de la hermosura de la creación.
Nunca fueron más reales ni palpables las palabras que un día escribiera en la servilleta de una heladería… “Quiero morir pronunciando tu nombre”…(Violeta). El último hálito de vida no le permitió decirlo; pero en mis ojos humedecidos se quedaron prendidos, para siempre, sus ojos de luna, sus ojos de estrella, sus ojos de diamantes desde los cuales veo el mundo. Mi mundo, mi ser, lo que soy, lo que ya no callo. Mi sentimiento de mujer por otra mujer. No todas!. Una sola… la que me enamora, la que admiro, la que amo.
Hubo alguna más… Pero ella. Ella!!!, es la primera!, mi “sabor a miel”, mi violeta, mi luna, mi sol y mi “estrella”.

De monjas y algo más…

Cuando decido contar mi historia, no puedo omitir mi educación en un colegio de monjas, a donde... (como es de suponer)... asistían, por aquel entonces, sólo “niñas”. Pero lejos a los que muchos quisieran oír, o desde ya, se imaginan, en ese tiempo no se asoma ni siquiera la punta del ovillo de lo que, un poco más tarde, vendría a suceder.
Y es que... (sin ser una justificación)... creo que parte de culpa... (y sin echar mi mal a
otr@s)... viene de muy buena mano de esos lados… (lo leí en otros blosgs y páginas parecidas... y también la experiencia me ha enseñado mucho).
Verán porqué… quienes han pasado por ésas aulas, y muy bien cuidados jardines, sabrán darme más de la razón que la que tal vez haya. Y es que simplemente las cosas por allí van con aquello de... “una mujer debe llegar virgen al matrimonio”, y a nombre de "la moral", se condenan y satanizan en demasía las relaciones prematrimoniales, y ni qué decir de un aborto, aunque todas sabemos que éstos pasan desapercibidos y somos o fuimos las “compañeritas” quienes nos encargamos de encubrir el asunto lo mejor que se podía… pero ¡ay de aquella que saca el diploma antes de lo previsto!, simplemente debe abandonar las preciosas aulas de la cual ya no es digna. Hasta ahora me pregunto si tiene más "valor"... (por así decirlo)... la que enfrenta el mundo y el título --->>> "Madre Soltera" >>>--- (y amucha Honra!!, diría yo) o la que, entre gallos y media noche, se deshace del paquete... Sólo pregunto.

¡Vaya!… y es que en mi quehacer diario me he encontrado de todo…

Decía que por aquel entonces, cuando la Barbie con sus largas y bien delineadas piernas, su carita de “niña buena” y su cuerpo “escultural” (¡jajaja!... ya saben lo "científicamente" comprobado de aquel cuerpo, cierto?), empezaba a ser el modelo a imitar de una mujer cabal, yo estaba muy lejos de ese ideal por andar muy metida en éso “de las monjas”, así que entre grupos y otras muchas actividades, no me quedaba mucho tiempo de preocuparme por lucir bien ante ningún galán, salvo alguna preocupación del porqué no me atraía tanto los que conocía por no llenar "mis requisitos", ni andaba en la loca onda de conquistar al chico del momento. Lejos estaba de pensar que esos "requisitos" los quería en una fémina y no en un fémino amachado... ("sin daños a terceros", por favor!).
Años después, la “U” y las “farras” entre amigas de internado (monjas otra vez) empezaría a develarse ante mí el gran misterio y la inmensa preocupación también. Pues, si bien, en mi "culta y religiosa formación"... (es que un cura de mier* osó decir qué clase de educación o de qué antro venimos los que sentimos un poquito diferente)..., no se permitía un embarazo fuera del matrimonio, menos aún un sentimiento que revoloteaba en mi mente y daba mil vueltas en mi corazón.


Así vendría MT… perdida en sus labios y en sus senos, y muuuuuuuuy a pesar del sentimiento de culpa, algo en mí se sentía del todo satisfecho, era como abrir un cofre y descubrir el tesoro más bello… ¿remordimiento? ¡demasiado!; ¿duda?, casi ninguna. Finalmente era yo, al fin encontraba en mi propio ser lo que me había negado a aceptar. Luego vendrían otras historias, siempre cerca de los “hábitos”, y también lejos de los “buenos hábitos”.


PD: Si bebe no se delate, si se delata no beba.